La Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú rinde homenaje a la memoria de Saúl Cantoral Huamaní, mártir histórico del movimiento minero peruano, y de Consuelo García, activista social y promotora de la organización de las mujeres en los campamentos mineros.
Ambos constituyen símbolos indelebles de la lucha por la dignidad de la clase trabajadora, brutalmente asesinados un 13 de febrero de 1989 por un régimen que pretendió silenciar la voz organizada del pueblo trabajador.
La historia del movimiento obrero peruano está marcada por sacrificios, persecuciones y muerte. En ese contexto nació y se fortaleció nuestra Federación, y en ese proceso emergió la figura de Saúl Cantoral como un dirigente honesto, consecuente e inclaudicable, cuya acción representó una amenaza para los intereses de los poderosos.Su asesinato significó un golpe profundo para el movimiento sindical, pero también sembró una semilla de conciencia que hasta hoy nos moviliza. Porque la memoria se honra luchando.
Hoy, en tiempos donde se profundizan los atropellos en materia de derechos laborales y donde el movimiento sindical enfrenta nuevas formas de fragmentación y debilitamiento, recordar a Saúl Cantoral y a Consuelo García es también un llamado urgente a reencontrarnos con los valores que dieron origen a nuestras organizaciones: consecuencia, unidad, ética militante y compromiso colectivo.
No podemos honrar a nuestros mártires si toleramos prácticas que debilitan la organización sindical, si se anteponen intereses personales al proyecto colectivo o si se vulnera la solidaridad que históricamente ha sostenido al movimiento obrero. La historia nos enseña que, cuando la organización pierde rumbo, quienes avanzan son los enemigos de los trabajadores.
La memoria de Saúl Cantoral y Consuelo García nos convoca a continuar recuperando la brújula histórica del movimiento minero: la unidad de clase, la coherencia sindical y la defensa irrestricta de los derechos conquistados con décadas de lucha.
Hoy más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso con la historia viva del movimiento obrero y con la tarea de fortalecer una organización sindical firme, ética y profundamente democrática, a la altura de quienes dieron su vida por ella.
¡Saúl y Consuelo viven en la lucha del pueblo trabajador!
¡Unidad, organización y consecuencia histórica!
Consejo Ejecutivo Nacional – FNTMMSP
Lima, 13 de febrero de 2026

