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LA CLASE TRABAJADORA NO LEGITIMA LA CRISIS: NI UN VOTO AL PACTO MAFIOSO

La Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú (FNTMMSP) se dirige a la opinión pública y a la clase trabajadora para expresar su posición frente a la actual coyuntura política y al proceso electoral en curso, marcado por una profunda crisis de representación y legitimidad.

Los días 18, 19 y 20 de marzo se desarrolló la 125° Asamblea Nacional de Delegados, máxima instancia orgánica de nuestra Federación, con la participación de nuestras bases a nivel nacional, quienes reafirmaron su compromiso con la unidad, la organización y la defensa de los derechos de la clase trabajadora. Este espacio permitió no solo fortalecer nuestra organización sindical, sino también abrir el debate político frente a la grave situación que atraviesa el país.

En ese marco, se realizó la presentación de candidatos con miras a las elecciones de 2026, entre ellos Gustavo Minaya, Sigrid Bazán, Jaime Quito, Hernando Ceballos y representantes del Partido de los Trabajadores y Emprendedores. Los trabajadores escucharon sus propuestas y los interpelaron directamente, ejerciendo un análisis crítico desde sus propias demandas. Este ejercicio reafirma la importancia del debate y de la participación activa en la construcción de una conciencia política en el movimiento sindical.

Sin embargo, la FNTMMSP advierte que este proceso electoral se desarrolla en un contexto de debilitamiento democrático, marcado por la concentración de decisiones en sectores políticos y económicos que han actuado de espaldas al pueblo. La crisis actual es el resultado de años de inestabilidad, desconexión entre la política y la ciudadanía y un progresivo deterioro institucional. Este escenario se agravó tras los hechos de diciembre de 2022, cuando se produjo la vacancia del presidente Pedro Castillo, en medio de un proceso de constante confrontación que impidió el normal desarrollo de su gobierno y que derivó en una ruptura del orden democrático, seguida de una respuesta estatal que dejó graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo el asesinato de decenas de peruanos durante las protestas sociales.

A ello se suma la aprobación de normas que favorecen la impunidad, debilitan la lucha contra el crimen y reducen garantías para la ciudadanía, así como reformas que han alterado el equilibrio de poderes, limitando los mecanismos de control político y reduciendo la capacidad del Poder Ejecutivo frente al Congreso. Este conjunto de decisiones ha generado un escenario en el que el ejercicio del poder se encuentra cada vez más concentrado y con menores contrapesos democráticos.
En ese sentido, afirmamos que los candidatos que representan la continuidad de este modelo, como Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga, César Acuña, José Luna y otros actores vinculados al pacto mafioso enquistados en el Congreso de la República, no deben recibir el respaldo de la clase trabajadora organizada y consciente. Estos sectores han desconocido la voluntad popular, han respaldado la brutal represión contra quienes se movilizaron y han promovido la estigmatización de ciudadanos mediante discursos que criminalizan la protesta.

Asimismo, se opusieron firmemente a que el pueblo ejerza su derecho a impulsar una nueva Constitución acorde con las necesidades de las grandes mayorías, pero sí han promovido modificaciones que responden a intereses particulares. No se puede solicitar el voto del pueblo mientras se adoptan decisiones que afectan sus derechos y debilitan las instituciones democráticas.

Por ello, nuestra posición es firme: la clase trabajadora no debe legitimar con su voto a quienes han sido responsables del deterioro de las condiciones de vida y del debilitamiento democrático. Convocamos a los trabajadores y trabajadoras a ejercer un voto consciente, crítico y comprometido con la defensa de sus derechos y la construcción de un país más justo.

Ratificamos que la salida a la crisis pasa por fortalecer la organización del pueblo y construir una alternativa desde las mayorías. En ese camino, es necesario avanzar hacia la convocatoria de una Asamblea Popular Constituyente, con participación directa de los trabajadores y del pueblo, que permita redefinir las bases del país. Si la actual Constitución ya era perjudicial para las grandes mayorías, hoy lo es aún más tras las múltiples modificaciones impuestas para favorecer intereses particulares. Frente a un Estado debilitado y con instituciones en crisis, es el pueblo organizado el que debe asumir un rol protagónico en la construcción de un nuevo orden verdaderamente democrático.

Hoy más que nunca, reafirmamos nuestra convicción histórica:

¡Ni un solo voto para los enemigos del pueblo!
¡Nunca más los corruptos y mafiosos en el poder!
¡Por la unidad y organización de la clase trabajadora!

Consejo Ejecutivo Nacional – FNTMMSP
Lima, marzo de 2026